GEURSA pide ofertas a los dueños de fincas en los Riscos para hacer escaleras, plazas y párquines.

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La Concejalía de Urbanismo prepara la compra de solares y casas en ruinas o en muy mal estado en los barrios de San Nicolás, San Juan, San José y San Roque, popularmente conocidos como los Riscos, para instalar en ellos escaleras normales y mecánicas, rampas, párquines y espacios libres, entre otras actuaciones.

La empresa municipal Geursa publicó el pasado domingo un anuncio en el que solicita a los dueños de estas fincas que presenten ofertas para adquirirlas. Urbanismo no ha facilitado datos sobre el número de fincas que se encuentran en esas condiciones, pero el diagnóstico realizado por el Ayuntamiento detectó que un 25% de las viviendas del Risco de San Nicolás están en estado ruinoso.

El Ayuntamiento tiene previsto destinar un mínimo de dos millones de euros a la adquisición de las parcelas, a fin de disponer de suelo público que le ayude a resolver los problemas de conectividad y accesibilidad que sufren los vecinos de estos barrios. La compra de estas fincas forma parte del plan de rehabilitación Barrios Pendientes, uno de cuyos principales objetivos se centra en mejorar la accesibilidad, conectividad y movilidad en los Riscos, el principal problema que sufren los vecinos, según las conclusiones del proceso de participación que se inició hace dos años para su regeneración. Los planes especiales aún no se han aprobado y están pendientes del órgano de evaluación ambiental, según el concejal de Urbanismo, Javier Doreste. El visto bueno definitivo a los documentos por parte del pleno, añade, está previsto para el primer cuatrimestre de 2021, pero el edil aclara que es posible ir avanzando mientras tanto con estas actuaciones puntuales. “Compraremos los suelos y allí donde podamos hacer una plaza, la haremos”, asegura. Aunque no se excluye, en principio, ninguna parcela los técnicos de Geursa darán prioridad a aquellas cuya ubicación propicie la creación de espacios libres y conexiones previstas en los planes. Así, en la selección se tendrán en cuenta las parcelas que den a dos calles, para “facilitar la conexión interior del barrio” y las que colinden con otras “en la misma situación de precariedad, con objeto de obtener una mayor superficie dotacional”. También se valorarán las parcelas o restos de ellas que se puedan integrar en la red viaria y peatonal del barrio.

Los dueños que estén interesados en vender deberán presentar su oferta con una tasación y el Ayuntamiento realizará otra acorde a los precios oficiales, aunque dispone de un margen para llegar a un acuerdo con los propietarios. Javier Doreste resalta que esta compra de solares forma parte de la política del gobierno municipal de adquirir una bolsa de suelo público para atender las demandas de los vecinos de los Riscos en materia de accesibilidad y movilidad y la creación de espacios públicos.

Esta es la segunda operación de compra de terrenos que lanza el Ayuntamiento este año. La primera tuvo lugar el pasado verano con el anuncio para adquirir terrenos rústicos en el Guiniguada y la periferia con el fin de reforestar y crear espacios de ocio. A la adquisición de suelo rústico se han destinado tres millones de euros. “Necesitamos suelo público para llevar a cabo todas las propuestas que quieren los vecinos, entre ellas escaleras, escaleras mecánicas, rampas, aparcamientos con cuatro o cinco plazas, espacios públicos, pequeñas plazas y lugares de encuentro”, así como vados donde pueda esperar una ambulancia o un vehículo de reparto, porque “si no hay reparto interno el pequeño comercio de los barrios se muere”. Y es que el principal problema que sufren los barrios colgados es la inaccesibilidad según coinciden la mayoría de los vecinos, un problema que se vuelve aún más acuciante por el elevado grado de envejecimiento de su población. La puesta en marcha de un plan de movilidad, con rampas, ascensores y escaleras mecánicas, figura entre las acciones más urgentes que están previstas para regenerar los Riscos, un proyecto en el que se aprovecharán la existencia de casas y solares abandonados para afectar lo menos posible a las viviendas habitadas.