El Ayuntamiento aprueba inicialmente el Plan que mejorará la accesibilidad, creará nuevos espacios públicos y protegerá la identidad del casco histórico de Tamaraceite

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El Ayuntamiento de las Palmas de Gran Canaria ha aprobado hoy inicialmente el Plan Especial de regeneración y conservación urbana, ambiental y paisajística del casco histórico de Tamaraceite, que ha impulsado el área de Urbanismo y Vivienda con el objetivo de mejorar la calidad de vida de sus residentes.

El nuevo Plan, que fue presentado a los vecinos por parte del edil de Urbanismo, Javier Doreste, en una reunión celebrada la pasada semana, recoge las acciones urbanísticas necesarias para la mejora de la movilidad, la accesibilidad y el tráfico rodado, a través de la reordenación del sistema viario y la creación de anillos interiores en el barrio. Esta medida reforzaría las condiciones de centralidad del núcleo de Tamaraceite en el ámbito municipal y la revitalización de la actividad y el comercio local como alternativa a las grandes superficies comerciales.

Por otra parte, el documento plantea la utilización de solares en desuso para la creación de nuevas dotaciones, espacios públicos de ocio, recorridos peatonales y aparcamientos, así como la protección del patrimonio cultural e histórico del casco de Tamaraceite, haciendo efectiva la rehabilitación del entorno de la Iglesia y la Carretera General.

El Plan, que ha sido aprobado de forma inicial en la Junta de Gobierno celebrada ayer y que actualiza el anterior redactado en el año 1993, surge en respuesta al trabajo realizado entre el Consistorio y los vecinos en el diagnóstico participativo realizado en 2017 y 2018. El nuevo documento una vez ha sido aprobado de forma inicial será sometido durante un mes a un período de exposición pública para que las personas interesadas puedan presentar las alegaciones que estimen oportunas y será publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Las Palmas y el Boletín Oficial de Canarias.

Doreste ha señalado que “este Plan Especial que surge como fruto de los encuentros participativos que hemos mantenido con los vecinos en los últimos años, y que sirvieron para que nos trasladaran sus inquietudes respecto al barrio, contribuirá a regenerar urbanísticamente el casco antiguo de Tamaraceite y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes”.

“El proyecto de regeneración y mejora del casco histórico de Tamaraceite se suma a los cerca de 70 millones de euros invertidos en los últimos años por parte del Ayuntamiento, que han contribuido a transformar el Distrito mediante más de 60 actuaciones urbanísticas de mejora de la movilidad, creación de nuevas zonas verdes, equipamientos y nuevas viviendas”, ha aseverado el edil.

Características Plan

El Plan, que abarca una superficie de 14 hectáreas, plantea mejorar los desplazamientos tanto peatonales como en coche mediante el acondicionamiento de una red de accesibilidad y movilidad eficiente, a cuyas vías principales se asocian dotaciones, equipamientos y espacios libres, algunos con aparcamientos bajo rasante que funcionarán como nuevas centralidades que impulsarán el desarrollo del barrio, complementando las funciones sociales del actual centro histórico conformado por la iglesia de San Antonio Abad y la plaza de Ceferino Hernández, cuyo entorno se recualifica para dinamizar y devolver al Casco Histórico su protagonismo.

Esta mejora de la accesibilidad incluye también una estrategia general de utilizar los solares y parcelas vacías para la creación de nuevos espacios públicos y dotaciones, así como por la implantación de una normativa residencial respetuosa con los valores tradicionales del barrio y adaptada a su topografía, pero lo suficientemente flexible para fomentar la renovación del tejido residencial.

Respecto a la movilidad, se plantea una solución que mantiene la estructura característica del barrio, haciéndola más eficaz por medio de la optimización del trazado existente y la ejecución de intervenciones puntuales de conexión. Se mejora en determinados tramos la sección del Paseo de Los Mártires y de Diego Betancor Hernández y se introducen y adecuan las conexiones de estas calles con la Carretera General, fortaleciendo el interés y funcionalidad de estas tres vías por medio de la introducción de nuevos espacios dotacionales asociados a ellas.

Se interviene en la Carretera General a través del reacondicionamiento del entorno de la iglesia, la creación de nuevas plazas de aparcamiento para desarrollar la actividad comercial y de ocio y el posible uso para el alojamiento turístico.

El esquema viario se completa con la incorporación de dos nuevos anillos de traza horizontal en las cotas altas del barrio (prolongación de las calles Jacob y Plaza de La Cruz), que terminan de definir la trama viaria de esa zona y servirán de nexo de unión entre las dos faldas de La Montañeta. En todo el ámbito de ordenación, en los espacios entre las vías rodadas se habilitarán grandes áreas preferentes para el peatón en las que las calles existentes recibirán tratamiento de plataformas únicas, reduciendo la velocidad permitida en ellas de manera que sólo sean adecuadas para el uso de los vehículos de servicios y emergencias y los residentes. Por otro lado, se abren nuevos trazados que mejoran la sección y los recorridos de estas calles interiores, haciéndolos más cómodos, eficaces y seguros.

En relación a las dotaciones, equipamientos y espacios libres se promueve la utilización de solares y parcelas en ruinas, como uno de los métodos más eficaces de regeneración del tejido edificatorio del Casco Histórico de Tamaraceite. Se han seleccionado preferentemente las parcelas vinculadas a las principales vías, lo que facilita su puesta en uso y el acceso a un mayor número de vecinos, y se ha procurado la regeneración de las áreas muy deterioradas o de alta densidad y carentes de servicios.

En esta línea, se introducen cuatro grandes espacios libres / aparcamientos, en los que el uso se completa con la introducción de dotaciones y grandes bolsas de aparcamiento bajo rasante. Uno de ellos, en el norte del ámbito, en las cotas más altas, se plantea como un gran parque urbano que actuará a modo de nuevo polo de centralidad dinamizando la vida del barrio y terminando de formalizar la trama urbana, deteriorada en esta zona. Al sur de la zona se ha procurado la ampliación del centro histórico conformado por la Iglesia de San Antonio Abad y la plaza de Ceferino Hernández, por medio de la introducción de otro de estos espacios libres en continuidad con la plaza existente, uso que se complementa con dotaciones y equipamientos hacia la calle Magdalena y hacia la Carretera General de Tamaraceite.

Además de los señalados, se incluyen otros espacios libres repartidos por todo el ámbito, entre los que destacan un gran mirador urbano entre las calles Jacob y Nazaret, y un espacio libre de regeneración paisajística en el entorno de la GC-308.

En cuanto al tejido residencial deteriorado, el Plan Especial procura impulsar su regeneración por medio de la creación de una normativa residencial adaptada a las características del barrio, intentando mantener su carácter histórico, por lo que, de forma general, se establece para la mayoría de las parcelas residenciales las nuevas construcciones de 2 y 3 plantas de altura.

Como caso excepcional, en la manzana ubicada entre la Carretera General de Tamaraceite y la calle Diego Betancor Hernández, situada en colindancia con bloques de 5 plantas, se dispone una tipología escalonada de 3 a 5 plantas que procura facilitar la transición entre los altos bloques y la tipología tradicional de menor altura. Se delimita para ello una nueva Actuación de Dotación con la intención de favorecer el desarrollo de un proyecto unitario para toda la manzana.

Teniendo en cuenta la presencia en el barrio de algunos elementos arquitectónicos catalogados, se introducen determinaciones precisas respecto a estas edificaciones que procuran garantizar su protección y puesta en valor. Además, para todas las dotaciones y espacios libres colindantes con ellas se exige su integración y el respeto a los valores.

En esta línea de promoción y recuperación del patrimonio también se ha desarrollado una «Ordenanza Estética», en la que se disponen un conjunto de medidas orientadas a garantizar la conservación de la configuración paisajística tradicional de este barrio en base a su interés histórico y arquitectónico, con una regulación específica en relación a los materiales de las fachadas y de las cubiertas, las formas de los huecos, los colores, tanto para las parcelas residenciales como para las parcelas dotacionales, equipamientos, espacios libres y otros espacios públicos.